La homosexualidad del sultán Mehmed II

Fuentes sobre las posibles relaciones homosexuales del sultán otomano que conquistó Constantinopla.

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La homosexualidad del sultán Mehmed II

Los autores bizantinos del siglo XV recordaron a Mehmed II no solo como el conquistador de Constantinopla. En sus textos también aparecen relatos sobre su atracción por los jóvenes y sobre una posible relación íntima con Radu el Hermoso, hermano de Vlad Drácula.

En este artículo analizamos qué afirman exactamente las fuentes y en qué difieren las versiones de los distintos autores.

Breve biografía del sultán Mehmed II

Mehmed II, más conocido como Mehmed el Conquistador, ocupó el trono otomano en dos ocasiones: de 1444 a 1446, y luego desde 1451 hasta su muerte en 1481.

Nació el 30 de marzo de 1432. Su padre fue el sultán Murad II, y su madre era una mujer de condición esclava; su origen sigue sin estar claro.

El primer reinado de Mehmed coincidió con un período de aguda confrontación con las potencias cristianas de Europa. En el siglo XV, por «cruzada» se entendía habitualmente una gran alianza militar creada para combatir al Imperio otomano. Fue precisamente en ese período cuando los otomanos lograron detener una campaña de este tipo.

Tras regresar al trono en 1451, Mehmed comenzó los preparativos para atacar Constantinopla, la capital del Imperio bizantino.

En 1453, con veintiún años, tomó la ciudad y, tras la victoria, adoptó el título de «César de Roma». Este título pretendía demostrar que el dominio sobre la antigua capital romana lo convertía en heredero de los emperadores romanos. El Patriarcado de Constantinopla reconoció este estatus en el marco de la nueva realidad política, pero la mayoría de los monarcas europeos no lo aceptaron.

Tras la caída de Constantinopla, las conquistas continuaron. Mehmed volvió a someter Anatolia, es decir, la mayor parte del territorio de la actual Turquía en Asia Menor, donde hasta entonces habían subsistido dominios separados y centros de poder rivales. En Occidente, sus campañas llegaron hasta Bosnia; Serbia también fue conquistada.

Mehmed no fue solo un comandante militar. Llevó a cabo una serie de reformas políticas y sociales, fortaleciendo el poder central y ordenando la administración de un vasto Estado.

En 1481, el sultán emprendió una nueva campaña con su ejército, pero enfermó en el camino y murió.

En la Turquía actual, Mehmed II es percibido ante todo como el gobernante que tomó Constantinopla y la convirtió en la capital otomana. El distrito estambulí de Fatih lleva su nombre; la palabra «fatih» en turco y en árabe significa «conquistador». Muchos otros lugares del país también llevan su nombre.

Reputación e intereses culturales del sultán

La imagen de Mehmed II en las fuentes depende en gran medida de la posición del autor. En unos textos aparece como un tirano cruel y depravado; en otros, como un gobernante inteligente, frío y culto que valoraba el arte, la ciencia y la educación.

Desde joven se interesó por la cultura y la historia de la Grecia antigua y de Bizancio. Le inspiraban los héroes de las leyendas clásicas, entre ellos Aquiles, y grandes comandantes como Alejandro Magno. Este interés por la Antigüedad se combinaba con una amplia formación: Mehmed estudió lenguas, filosofía e historia, seguía las corrientes intelectuales de su época y estaba abierto a las ideas del Renacimiento.

Fue mecenas de las artes y las ciencias. A su corte se invitaba a artistas, eruditos y arquitectos tanto del mundo islámico como de Europa, incluidos maestros italianos del Renacimiento. Mehmed reunió arte occidental, libros y reliquias cristianas. El historiador griego Miguel Critóbulo, que sirvió en su corte, llamó al sultán filheleno, es decir, «amigo de los griegos», una persona afín a la cultura griega.

Esta atención a la cultura cristiana provocó reacciones diversas. En Occidente, algunos contemporáneos llegaron incluso a contemplar la posibilidad de que el sultán se convirtiera al cristianismo, interpretando su interés como signo de cercanía espiritual. Su hijo y sucesor, Bayezid II, por el contrario, reprochó a su padre una tolerancia excesiva y lo acusó de «no creer en el profeta Mahoma».

Mehmed escribía poesía bajo el seudónimo Avni; esta palabra significa «auxiliador» o «benefactor».

Hacia el final de su reinado, Constantinopla, convertida en capital otomana tras la conquista, se había transformado en un centro vibrante y próspero de un vasto imperio.

Esposas, concubinas y harén

Mehmed tuvo al menos ocho mujeres a las que las fuentes mencionan como esposas o concubinas; al menos una ostentó el estatus de esposa legítima en el sentido habitual. Como otros gobernantes otomanos, contaba con un harén.

En el Imperio otomano, el harén era un espacio doméstico palaciego cerrado, con vigilancia estricta, una jerarquía y normas propias. Garantizaba la continuidad dinástica, era el lugar donde crecían los hijos del soberano y al mismo tiempo servía como espacio de formación y educación para mujeres y niños.

Mehmed tuvo al menos cuatro hijos varones y cuatro hijas.

Qué dicen las fuentes sobre sus posibles relaciones homosexuales

El debate sobre las posibles preferencias homosexuales de Mehmed II se apoya principalmente en textos griegos bizantinos.

Parte de los testimonios se refiere a los primeros días tras la caída de Constantinopla, cuando tras el asalto comenzaron el saqueo de la ciudad y la esclavización masiva de sus habitantes. Fueron capturados tanto jóvenes como muchachas; algunos cautivos terminaron en harenes.

El funcionario e historiador otomano Tursun Beg, contemporáneo de los hechos, escribió que tras la derrota definitiva los soldados se dedicaron al saqueo y a esclavizar a muchachos y muchachas. Según sus palabras, en cada tienda había numerosos jóvenes apuestos y mujeres jóvenes, y los esclavos capturados eran exhibidos desnudos en el mercado de esclavos de la ciudad.

Otro grupo de testimonios se refiere a las relaciones de Mehmed II con el príncipe valaco Radu el Hermoso.

Ducas: el relato sobre el hijo de Lucas Notaras

El episodio más conocido se encuentra en la obra del historiador bizantino Ducas. Vivió en el siglo XV y en su Historia bizantina describió con detalle los últimos años del imperio y su caída ante los otomanos. Ducas no fue testigo presencial del asedio de 1453, pero al parecer se basó en relatos de testigos, documentos y observaciones propias, cotejando distintas informaciones.

Según su relato, cinco días después de la toma de Constantinopla, el sultán Mehmed II ofreció un banquete en honor de la victoria. Cuando el sultán ya estaba ebrio, le informaron de que el comandante bizantino capturado, Lucas Notaras, tenía un hijo de catorce años de extraordinaria belleza llamado Iakovos.

Lucas Notaras ocupaba en Bizancio el cargo de megaduque (megas doux), es decir, comandante en jefe de la flota, y era uno de los hombres más influyentes del imperio. Tras la caída de la ciudad, él, su familia y sus sirvientes quedaron en manos otomanas. En un primer momento el sultán perdonó a Notaras y lo nombró gobernador, confiando en restablecer el orden, pero después la situación cambió.

En la versión de Ducas, Mehmed envió a un eunuco —un cortesano encargado del harén— con la exigencia de llevar al muchacho al palacio. Notaras se negó, considerando la exigencia humillante. Acto seguido, prosigue Ducas, Notaras, su hijo y su yerno fueron arrestados y luego ejecutados por orden del sultán. El historiador subraya la crueldad ostentosa del castigo: las cabezas de los ejecutados fueron llevadas al banquete.

La ejecución de Lucas Notaras está confirmada también por otras fuentes, pero sus causas no están claras. Algunos cronistas vinculan el castigo no con motivos personales de Mehmed, sino con la negativa a entregar tesoros.

Existe también otra versión sobre el destino de la familia Notaras. Según esta, su hijo Iakovos no murió, sino que permaneció en la corte del sultán, vivió allí hasta 1460, después huyó a Italia, se instaló con sus hermanas, se casó y, según se afirma, fue infeliz en el matrimonio. De ser así, el ejecutado pudo haber sido otro hijo de Notaras.

Los investigadores modernos miran con escepticismo el relato de Ducas. En particular, el profesor estadounidense Walter G. Andrews señala que la trama se parece sospechosamente a leyendas cristianas anteriores, como la historia de san Pelagio, donde aparece el mismo motivo de seducción forzada. En opinión de Andrews, tales relatos podían haberse creado para presentar a los musulmanes como conquistadores moralmente depravados, en contraste con los cristianos virtuosos.

Un motivo adicional de cautela lo ofrece la posición personal del propio Ducas. Era adversario de Lucas Notaras: Ducas apoyaba la unión eclesiástica con los católicos, mientras que Notaras defendía la ortodoxia y se hizo célebre por la frase: «Mejor ver en Constantinopla el turbante del turco que la tiara del papa». En este contexto, el relato de Ducas puede ser no tanto un testimonio neutral como un intento de desacreditar tanto al sultán como a su propio adversario político.

Otros historiadores bizantinos no recogen una historia semejante. Por ejemplo, Jorge Esfrantzés, en su Crónica, refiere un episodio distinto: tras la caída de la ciudad, Notaras acude al sultán con regalos, y Mehmed le pregunta por qué no ayudó al emperador a sacar los tesoros del palacio. Aquí el conflicto se explica por el dinero y el poder, no por los deseos personales del sultán.

Seguidor de Gentile Bellini. «Sultán Mehmed II el Conquistador». Principios del siglo XVI
Seguidor de Gentile Bellini. «Sultán Mehmed II el Conquistador». Principios del siglo XVI

Critóbulo: la versión sobre el hijo de Esfrantzés

El historiador francés René Guerdan relata otro episodio basándose en el autor bizantino Miguel Critóbulo.

Critóbulo, historiador griego del siglo XV, escribió sobre la época de la caída de Constantinopla. Según él, inmediatamente después del asalto comenzaron las matanzas, el saqueo y la esclavización masiva de los habitantes. Los cautivos eran tomados sin distinción: hombres y mujeres, niños, personas de distintas edades y condiciones sociales.

En este contexto, Critóbulo presenta una historia que en parte se hace eco del relato sobre la familia de Notaras. Según sus palabras, tras la toma de la ciudad, la esposa y los hijos de otro historiador bizantino, Esfrantzés, cayeron en cautiverio. Al enterarse de los hijos de Esfrantzés, el sultán Mehmed II los compró para el palacio. Las tres hijas del historiador fueron enviadas al harén del sultán.

El hijo de Esfrantzés, Juan, un muchacho de quince años, fue, según Critóbulo, asesinado por el sultán tras negarse a someterse a sus acosos.

El propio Esfrantzés solo confirma un dato: supo de la muerte de su hijo en diciembre de 1453. No menciona la causa.

Laónico Calcocóndilas: Mehmed II y el «favorito» del sultán, Radu el Hermoso

Otro episodio relacionado con la vida personal de Mehmed II se encuentra en la obra del historiador y cronista bizantino Laónico Calcocóndilas. Se trata del príncipe valaco Radu, hermano menor de Vlad, quien pasó a la leyenda como Drácula. En la historia, Radu es conocido con el sobrenombre de «el Hermoso».

En el siglo XV, Valaquia era un pequeño principado al norte del Danubio, aproximadamente en el territorio de la actual Rumanía. Sus gobernantes maniobraban entre vecinos más poderosos y con frecuencia caían en relaciones de dependencia, entre otras con el Imperio otomano.

En 1443, Radu y Vlad fueron enviados al Imperio otomano como rehenes ante el sultán Murad, padre de Mehmed. Radu abrazó el islam, fue admitido en la corte y entró en el círculo del sultán y la élite cortesana.

Cuando Mehmed II ascendió al trono, Radu, según los testimonios, permaneció a su lado y participó en sus campañas, incluido el asedio de Constantinopla.

Hacia 1451–1452, Laónico Calcocóndilas registró la historia de que Mehmed «amaba mucho» a Radu. Según él, el sultán, «ardiendo de deseo», lo invitaba repetidamente a banquetes e intentaba después llevarlo a su alcoba. Radu, sin embargo, rechazó estas insinuaciones.

El emperador [es decir, el sultán] mantenía a su lado al hermano de Vlad, el hijo de Drácula, y era su favorito y vivía cerca de él. Y sucedió que, cuando empezó a gobernar, el emperador quiso tener relaciones con este joven, y casi murió por ello. Como el joven le agradaba, el emperador lo invitaba a festines y, ardiendo de deseo, alzaba la copa llamándolo a su alcoba. Pero el joven quedó atónito al ver al emperador lanzarse sobre él con tal intención; se resistió y no cedió a la pasión imperial. Sin embargo, el emperador lo besó contra su voluntad, y entonces el joven sacó un puñal, le cortó el muslo al emperador y huyó. Los médicos curaron la herida del emperador. Y el joven trepó al árbol más cercano y permaneció allí, escondido. Solo después de que el emperador se hubo marchado, el joven bajó, se fue y luego regresó a la corte, donde volvió a ser el favorito del emperador.

Laónico Calcocóndilas

Otras fuentes no permiten establecer si Radu fue amante de Mehmed. Se sabe con certeza únicamente que más adelante Radu se casó con María Despina.

Radu el Hermoso
Radu el Hermoso

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Los relatos sobre las posibles inclinaciones homosexuales de Mehmed II nos han llegado ante todo a través de la tradición historiográfica bizantina, que escribía sobre un enemigo. Por ello, estos testimonios deben leerse teniendo en cuenta el género, la polémica y las posiciones personales de los autores.

Al mismo tiempo, no pueden descartarse por completo: son importantes tanto como posibles informaciones sobre hechos reales como por lo que revelan sobre las ideas de mediados del siglo XV acerca de la belleza masculina, la intimidad cortesana y la violencia sexual.

La conclusión histórica debe ser inevitablemente prudente. Estos episodios no pueden aceptarse sin reservas ni descartarse automáticamente.

Referencias y fuentes
  • Runciman, Steven. The Fall of Constantinople 1453. 1969.
  • Chalkokondyles, Laonikos. The Histories.
  • Beg, Tursun. The History of Mehmed the Conqueror.
  • Doukas. Decline and Fall of Byzantium to the Ottoman Turks (ed. Magoulias, Harry). 1975.
  • Guerdan, R. Byzantium: its triumphs and tragedy, Allen & Unwin, 1956 p. 219-220
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