La proporción de agresiones físicas al colectivo LGBT en España pasó del 7% al 22%, según el informe «Estado del Odio 2026»
El 16 de abril de 2026, la organización española FELGTBI+, junto con el Instituto de Políticas y Bienes Públicos (IPP) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), presentó el informe Estado del Odio 2026. El estudio se basa en 800 entrevistas. RTVE informó sobre el trabajo.
En el último año, el 54 por ciento de las personas encuestadas sufrió alguna manifestación de odio anti-LGBT, presencial u online; el 22 por ciento citó una agresión física. Cuatro de cada diez padecieron acoso en redes sociales.
Entre 2024 y 2026 aumentó la prevalencia declarada de acoso —del 20 al 36 por ciento—, de discriminación —del 23 al 29 por ciento— y de agresiones físicas —del 7 al 22 por ciento.
Según el informe, la mitad de las personas víctimas de delitos de odio en los últimos cinco años vivió más de tres episodios. María Rodríguez, responsable de investigación de FELGTBI+, indicó que ello apunta a una experiencia repetida y no a casos aislados.
La coautora Laura Morales, profesora de investigación del IPP (CSIC), subraya graves efectos sobre el estado emocional: con más frecuencia aparecen síntomas de depresión, ansiedad, estrés, apatía, soledad, ira y miedo. El documento también aborda el abandono forzado del lugar de residencia por motivos ligados a la orientación sexual o la identidad de género (en español suele hablarse de sexilio), con independencia del tamaño del municipio.
El texto advierte que un nivel alto de odio durante dos años puede apuntar a un clima social y político que tolera o legitima la violencia contra las personas LGBT; sin una respuesta eficaz de las autoridades, la dinámica podría consolidarse.
La presidenta de FELGTBI+, Paula Iglesias, reclamó la adopción urgente de un pacto de Estado contra los discursos de odio hacia grupos vulnerables y una protección integral de las víctimas mediante recursos policiales y judiciales.
Entre quienes denunciaron violencia, el 74 por ciento vivió experiencias negativas en el proceso y el 57 por ciento positivas; la proporción de denuncias alcanzó el 35 por ciento en 2026, casi el doble que en 2024. Solo el 15 por ciento de las víctimas acudió en exclusiva a la policía u otros organismos públicos, frente al 41 por ciento que recurrió a una organización LGBT. Las mujeres, en particular las lesbianas, denunciaron con menos frecuencia. Rodríguez señaló que cerca de la mitad de quienes sufrieron odio no presentó denuncia, entre otras razones por desconfianza en la eficacia y la formación de las autoridades.
Etiquetas