Una marcha en la capital rumana pide reconocer las uniones de parejas del mismo y de distinto sexo
El 31 de octubre de 2026 se celebró en Bucarest, capital de Rumanía, una marcha para reclamar uniones civiles para parejas no casadas, tanto del mismo como de distinto sexo. Los participantes pidieron al Parlamento que aprobara una ley al respecto, informa Știrile ProTV.
Las estimaciones de asistencia difieren: ProTV habla de cientos de personas y la televisión pública TVR de más de un millar. Pese a la lluvia, los manifestantes recorrieron el trayecto entre la plaza de la Universidad y la plaza de la Victoria.
La convocatoria fue organizada por Parteneriat Civil ACUM, movimiento creado por la organización LGBT rumana MozaiQ y la bloguera Alina Greavu, conocida como Aluziva. Según un comunicado de los organizadores, publicado por la agencia AGERPRES, una petición a favor de las uniones civiles reunió más de 100.000 firmas. Se entregaron a la Cámara de Diputados el 27 de mayo; los organizadores sostienen que, hasta la fecha de la marcha, las autoridades no habían respondido públicamente.
Citando el censo de 2021, los organizadores calculan que en el país hay más de 360.000 parejas no casadas. La cifra comprende a todas esas parejas, no solo a las del mismo sexo. El responsable de MozaiQ, Vlad Viski, relató a ProTV las dificultades para visitar a la pareja en el hospital o conservar la vivienda tras el fallecimiento de uno de sus miembros.
El 23 de mayo de 2023, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos declaró vulnerado el derecho al respeto de la vida privada y familiar en el caso Buhuceanu y otros contra Rumanía, presentado por 21 parejas del mismo sexo. Exigió que el país reconociera y protegiera estas relaciones, dejando a las autoridades elegir la forma jurídica.
En aquel procedimiento, el Gobierno rumano alegó que los contratos privados podían garantizar determinados derechos de las parejas. El Tribunal consideró insuficiente ese argumento para justificar la negativa a reconocerlas legalmente.
Uránia informó anteriormente sobre la supervisión del Consejo de Europa del cumplimiento de esta sentencia por Rumanía.


