Defensores de derechos en India temen la exclusión de personas LGBT del censo electoral

Defensores de los derechos LGBT en India advierten de que una amplia revisión del censo electoral podría dejar sin inscripción a personas trans y a otros miembros de la comunidad, especialmente a quienes han roto la relación con sus familias. Washington Blade informó de estas preocupaciones el 30 de octubre de 2026. Se trata de dificultades para acreditar la identidad y aportar datos de familiares; la publicación no presenta cifras nacionales que permitan determinar la proporción de votantes LGBT excluidos.
La Special Intensive Revision (SIR) la lleva a cabo la Comisión Electoral de India, un órgano constitucional independiente. Comenzó en el estado de Bihar en 2025 y después se extendió a otras regiones. En su informe del 29 de octubre, Human Rights Watch señaló que se habían eliminado más de 130 millones de nombres en total. La organización considera el procedimiento arbitrario y opaco y pide su cancelación. La cifra abarca a todos los grupos de electores y no indica cuántas personas LGBT perdieron la inscripción.
Como explicó Scroll, durante la verificación se vincula al elector con un censo antiguo —en algunos estados, de 2002— o con las inscripciones de sus familiares. Si no se establece esa relación, pueden exigirse documentos adicionales. Quienes han sido rechazados por sus familias pueden tener dificultades para obtener certificados de nacimiento y documentos escolares. Tras un cambio de nombre o de marcador de género, los datos de los registros antiguos y nuevos también pueden diferir.
En Tamil Nadu, en el sur de India, The New Indian Express informó el 23 de marzo, citando datos de la comisión, de que el número de electores de la categoría «tercer género» había bajado de 9.464 a 7.617 tras la SIR: una reducción de 1.847. Son datos de una fase concreta de la revisión, no la situación a finales de octubre. Tampoco incluyen a todos los votantes trans: algunos están inscritos como hombres o mujeres. Las cifras por sí solas no permiten determinar el motivo de cada exclusión.
En el estado de Karnataka, la coalición My Vote, My Right encuestó a 74 personas trans e intersexuales. Según la publicación de Bangalore Mirror del 13 de junio, ninguna pudo identificar un colegio electoral a partir del censo de 2002. Los participantes hablaron de la pérdida de documentos y de la imposibilidad de recurrir a familiares después de abandonar el hogar. La coalición advirtió del riesgo de excluir a ciudadanos con derecho a voto. Los resultados corresponden a los participantes de esta pequeña encuesta.
El defensor indio de los derechos LGBT Ankit Bhuptani propuso en declaraciones a Washington Blade que los documentos de identidad expedidos por el Estado para personas trans aparezcan expresamente entre los aceptados para la verificación. También pidió publicar datos de las exclusiones en la categoría «tercer género», desglosados por motivo: fallecimiento, cambio de residencia, duplicidad, ausencia en el domicilio o discrepancias documentales. A su juicio, eso ayudaría a detectar errores antes de la votación.
La posición oficial de la comisión figura en la respuesta del Ministerio de Derecho y Justicia al Parlamento del 25 de julio: la revisión pretende eliminar registros de fallecidos, duplicados y otras inscripciones que no cumplan los requisitos, manteniendo las de todas las personas con derecho a voto. El ministerio afirma que las exclusiones se realizan tras verificarlas y que los ciudadanos disponen de un plazo para presentar solicitudes y objeciones, así como de vías de recurso. Entre las garantías anunciadas figuran visitas reiteradas a los domicilios y la participación de representantes de partidos políticos.
La oficina electoral de Delhi informó en un comunicado del 24 de septiembre de que el día anterior había organizado puntos de inscripción de proximidad para personas sin hogar, personas trans y trabajadores sexuales. El personal ayudaba a cumplimentar las solicitudes de inclusión y recogía formularios de inscripción y corrección de datos. Los puntos funcionaban en albergues nocturnos y otros lugares frecuentados por estos grupos.


