Un tribunal de Nueva Zelanda anula la prohibición de nuevas recetas de bloqueadores de la pubertad para adolescentes transgénero

El Tribunal Superior de Nueva Zelanda, en Wellington, anuló el 21 de octubre de 2026 las normas que prohibían iniciar la prescripción de bloqueadores de la pubertad a niños y adolescentes con disforia o incongruencia de género. Según la sentencia, el juez Dale La Hood las declaró ilegales y nulas tras el recurso de la Asociación Profesional para la Salud Transgénero de Aotearoa (PATHA) contra el ministro de Salud, Simeon Brown.
Las normas se aprobaron en noviembre de 2025 y debían entrar en vigor el 19 de diciembre. Afectaban a nuevas recetas de medicamentos que frenan la pubertad, pero no a pacientes ya tratados ni a otras indicaciones médicas. Sin embargo, el tribunal ya había impedido su aplicación de forma provisional el 17 de diciembre. Ahora se han anulado las propias normas, lo que permite seguir recetando a nuevos pacientes cuando exista una indicación clínica.
El tribunal determinó dos infracciones. Durante las consultas, las autoridades no habían aclarado que contemplaban una prohibición total de nuevas recetas ni consultado directamente a los jóvenes afectados. También consideró que existía discriminación injustificada por discapacidad en sentido jurídico: se trata de los diagnósticos clínicos, no de considerar la identidad transgénero una discapacidad. Los medicamentos seguían disponibles para jóvenes con otras afecciones.
La Hood reconoció que el ministro tenía motivos racionales para ciertas restricciones, pero consideró desproporcionada una prohibición general. Rechazó las acusaciones de que Brown hubiera cedido su poder de decisión al gabinete o actuado con un fin ilegítimo. El fallo no impide adoptar nuevas normas ajustadas a la ley.
Al justificar las restricciones en noviembre de 2025, Brown alegó falta de datos de calidad sobre los beneficios y riesgos en la disforia de género. Según informó 1News el 22 de octubre, un portavoz del ministro dijo que el gobierno mantenía un enfoque de precaución y estudiaba los siguientes pasos.
PATHA celebró la resolución. Su vicepresidenta, la médica Elizabeth McElrea, señaló que las decisiones sobre el tratamiento deben corresponder a pacientes y médicos. Bob McCoskrie, director de la organización conservadora Family First NZ, criticó el fallo y aludió a la incertidumbre científica y a las posibles consecuencias de tratar a menores. 1News recogió ambas reacciones.
Winston Peters, líder del partido de la coalición gobernante New Zealand First, pidió recurrir de inmediato. Su declaración expresa una exigencia del partido; por sí sola no confirma la presentación de un recurso.


