El obispo de Aosta defiende la apertura de la Iglesia a las personas LGBT tras la polémica por una esvástica con banderas arcoíris

A principios de octubre de 2026, una intensa controversia sacudió la región italiana del Valle de Aosta: el obispo diocesano Franco Lovignana se pronunció públicamente después de que su secretario personal, Gilbert Turcotti, difundiera en su estado de WhatsApp durante la jornada del Aosta Pride una imagen con cuatro banderas arcoíris cruzadas formando una esvástica. Monseñor Lovignana aseguró que la publicación no representa en modo alguno la postura de la diócesis y que en la Iglesia «las puertas están abiertas para todos», aunque colectivos LGBTQ+ consideraron que su respuesta llegó con retraso y de forma evasiva.
Según informó la agencia de noticias italiana ANSA, el obispo Lovignana explicó en el semanario diocesano Il Corriere della Valle que la voz oficial de la diócesis solo se transmite mediante cartas pastorales, homilías y la oficina de prensa. «Todas las personas, con independencia de su orientación sexual, saben que encuentran puertas abiertas en la Iglesia, aun cuando la Iglesia no renuncia a enseñar lo que considera un camino de verdad y de vida», afirmó el prelado. Indicó asimismo que a lo largo de los años ha recibido en la sede episcopal a personas homosexuales y activistas para mantener un diálogo respetuoso, rechazando el uso de etiquetas y recordando el deber evangélico de respetar la dignidad personal junto a la moral tradicional sobre la castidad.
Sin embargo, como advirtió el portal cristiano LGBTQ+ italiano Progetto Gionata, las declaraciones del obispo solo se produjeron tras las firmes quejas de los organizadores del Aosta Pride y la repercusión mediática. El analista Massimo Battaglio valoró la reacción como una maniobra conciliadora que eludió condenar de manera contundente la esvástica nazi, cuestionando además la imposición de la continencia sexual a los creyentes homosexuales, señalada como fuente de sufrimiento emocional. El propio Turcotti había pedido disculpas ambiguas a quienes se sintieran ofendidos, alegando que no pretendía agraviar a nadie.
El Valle de Aosta es una región alpina autónoma en el noroeste de Italia con una población de unos 125.000 habitantes. La diócesis de Aosta, perteneciente a la provincia eclesiástica de Turín, está encabezada por Franco Lovignana desde 2011. En los últimos años, la relación entre las instituciones eclesiales y la comunidad LGBT ha generado recurrentes debates en la sociedad local.
El suceso de Aosta ilustra la encrucijada del catolicismo italiano ante la diversidad: con anterioridad, Urania informó sobre el diálogo entablado por el obispo de Aversa con los convocantes del orgullo regional, el proyecto de la diócesis de Bolzano para acompañar a creyentes queer en el coming out y la vigilia de oración penitencial en Chiavari con una petición de perdón de la Iglesia a la comunidad LGBT.


