Muere a los 86 años el telepredicador estadounidense Jim Bakker tras una carrera marcada por acusaciones de relaciones con hombres

La noche del lunes 5 de octubre de 2026 falleció en Estados Unidos a los 86 años el telepredicador cristiano evangélico Jim Bakker, artífice del influyente conglomerado mediático PTL. La noticia fue comunicada a través de redes sociales por su segunda esposa, Lori Bakker; la familia no hizo pública la causa del fallecimiento.
De acuerdo con una información del medio digital LGBTQ Nation, el fallecimiento de Bakker reavivó la atención sobre una trayectoria marcada por el contraste entre la prédica conservadora, la corrupción económica y reiteradas acusaciones de conducta homosexual. En las décadas de 1970 y 1980, junto a su primera esposa, Tammy Faye Bakker, levantó la cadena televisiva PTL (Praise The Lord — «Alabad al Señor») y el parque temático cristiano Heritage USA, consolidando un negocio millonario de difusión evangélica. Mientras Jim defendía una línea teológica tradicional, Tammy Faye se convirtió con los años en una figura querida y respetada por la comunidad LGBT+ gracias a su temprana compasión hacia los afectados por el VIH/sida —incluida una histórica entrevista televisada en 1985 con el pastor gay Steve Pieters— y a su defensa de los derechos civiles queer.
El imperio mediático de Bakker colapsó en 1987 tras salir a la luz acusaciones de agresión sexual a la exsecretaria eclesiástica Jessica Hahn y el pago de sumas considerables para silenciar el caso. Tras delegar temporalmente la gestión de PTL en el influyente pastor bautista Jerry Falwell sénior, Bakker intentó retomar las riendas, a lo que Falwell respondió apartándolo definitivamente, declarándolo no apto para el ministerio y acusándolo de ser homosexual en secreto.
Posteriormente, la justicia federal estadounidense investigó las cuentas de la organización y analizó si se desviaron donaciones para financiar o encubrir encuentros homosexuales de Bakker con colaboradores masculinos. El exdirector creativo de la cadena Jay Babcock y el expredicador John Wesley Fletcher afirmaron públicamente haber mantenido relaciones sexuales con él; Fletcher relató a la revista Penthouse que mantuvo repetidos contactos íntimos con Bakker y lo describió como bisexual. Bakker rechazó tajantemente estas acusaciones bajo juramento ante el tribunal: «Le digo ante Dios que jamás he tenido relaciones homosexuales con nadie».
En 1989, Bakker fue condenado a 45 años de cárcel por 24 cargos federales de fraude y conspiración. Tras una rebaja de condena en apelación, obtuvo la libertad condicional en 1994 habiendo cumplido casi cinco años entre rejas. A comienzos de los años 2000 regresó a la televisión desde Misuri con The Jim Bakker Show, centrado en profecías apocalípticas y comercialización de productos de supervivencia. En 2020 fue objeto de demandas por parte de las autoridades por promocionar una solución de plata coloidal sin aval científico como cura contra el coronavirus. Le sobreviven su esposa Lori, dos hijos de su primer matrimonio y cinco hijos adoptados. Su hijo Jay Bakker se convirtió en pastor evangélico y destaca como un firme defensor de la inclusión LGBTQ+ y el matrimonio igualitario.
La convivencia entre ministerio pastoral, moral cristiana tradicional y minorías sexuales sigue suscitando debates en Estados Unidos. Con anterioridad, Urania informó sobre el llamamiento del centro cristiano The Center for Faith a las iglesias tradicionales para acoger a creyentes LGBTQ+, analizó las discrepancias en la diócesis católica de Syracuse en torno al apostolado Courage International y abordó la controversia teológica por un sermón episcopal sobre identidad de género en Nueva York.


