Figuras LGBT europeas piden un debate abierto sobre el islamismo tras el atentado de Berlín
Tras el presunto atentado islamista cerca del Orgullo de Berlín, la escritora británica Julie Bindel, el político LGBT alemán René Powilleit y el ilusionista neerlandés Hans Klok pidieron a la comunidad LGBT europea y a los políticos que debatan abiertamente la amenaza del islamismo. Sus declaraciones, realizadas entre el 26 y el 28 de julio, fueron reunidas el 29 de julio en un artículo de Breitbart .
El ataque ocurrió la noche del 25 de julio cerca del festival del Orgullo berlinés Christopher Street Day. Según una información actualizada de Associated Press , una mujer polaca murió y otras 31 personas resultaron heridas por el atropello de una furgoneta y un posterior ataque con machete. El sospechoso, Abdul Ballout, ciudadano alemán de 21 años, murió abatido por la policía al día siguiente. Los investigadores hallaron un supuesto vídeo en el que una persona considerada Ballout anuncia su intención de cometer un atentado y jura lealtad al Estado Islámico.
René Powilleit, presidente de la rama berlinesa de «Lesbianas y Gais en la Unión», organización LGBT vinculada a la Unión Demócrata Cristiana, escribió en una tribuna para Euronews que el islam político es una de las mayores amenazas para el modo de vida liberal. Pidió distinguir la crítica al islamismo de la hostilidad hacia los musulmanes, poner fin al apoyo a estructuras islamistas y vigilar más estrechamente a las personas peligrosas.
La feminista y escritora lesbiana británica Julie Bindel afirmó que el ataque debería llevar a los activistas LGBT y a la izquierda política a reconsiderar su postura ante el islam radical. Criticó en particular al movimiento Queers for Palestine. Hans Klok, ilusionista neerlandés abiertamente gay, declaró a la cadena WNL que teme un ataque durante el Orgullo de Ámsterdam y considera que la homosexualidad es rechazada de forma tajante en varias culturas presentes en la ciudad.
Otras voces de la comunidad LGBT europea han advertido contra la atribución de la responsabilidad de los islamistas a todos los musulmanes. El policía berlinés Ali Darwich, que se define como gay y musulmán, dijo a AP que teme que el atentado polarice aún más la sociedad y aumente el racismo. Los participantes en una vigilia en Berlín también pidieron que el crimen no se utilice para hacer generalizaciones sobre migrantes y musulmanes.
Tras el ataque, la asociación LGBT LSVD+ propuso medidas de seguridad adicionales para los eventos del Orgullo y otras iniciativas para proteger a las personas LGBT. En Ámsterdam, donde se celebra WorldPride, las autoridades y los organizadores reforzaron la seguridad, aunque afirmaron que las medidas no deberían perjudicar el carácter abierto del festival.