Un proyecto de EE. UU. lanzará muñecos terapéuticos para niños trans desde los cuatro años

Investigadores de la Universidad de Minnesota, en Estados Unidos, preparan para 2026 el lanzamiento de MyGender Dolls, unos conjuntos de muñecos de papel para profesionales clínicos y educativos que trabajan con niños trans y de género diverso de entre cuatro y diez años. Breitbart informó el 26 de julio , citando al New York Post, que los conjuntos llegarían este otoño a algunas aulas de Minnesota. Sin embargo, la web oficial del proyecto solo confirma un lanzamiento en 2026 para entornos clínicos y educativos, sin identificar escuelas concretas ni una fecha de distribución.

Según un informe anual del Instituto de Salud Sexual y de Género de la universidad , el concepto se asemeja a los muñecos de papel tradicionales: los niños pueden elegir imágenes de cuerpos, genitales, ropa y otros accesorios para hablar de su cuerpo y su género. Las figuras varían en edad, constitución y color de piel. Un informe de 2024 describía los conjuntos como una herramienta para terapeutas acreditados, pacientes y sus padres o cuidadores.

La web de MyGender Dolls enumera ahora un grupo más amplio de usuarios: profesionales de salud mental, orientadores escolares y docentes, pediatras y otros profesionales sanitarios. Sus creadores describen los conjuntos como un recurso adaptado al desarrollo infantil y basado en la investigación para ayudar a los niños a contar sus historias y verse representados. El proyecto se basa en un enfoque afirmativo de género.

El origen de la financiación sigue siendo objeto de disputa. Breitbart y el New York Post calificaron el proyecto de financiado por los contribuyentes y lo vincularon al gobernador de Minnesota, Tim Walz. Los documentos de la universidad confirman que MyGender Dolls recibió en 2023 una ayuda interna del Early Innovation Fund; las ayudas de ese programa oscilaban entonces entre 3.000 y 10.000 dólares. No se han publicado la cantidad exacta para el proyecto ni el origen de esos fondos. Los informes anuales también mencionan ayudas y donaciones, mientras que la universidad dijo al New York Post que no se utilizó dinero público para comercializar los muñecos. Los documentos oficiales revisados no muestran que Walz tomara personalmente la decisión de financiar el proyecto.

Quentin Van Meter, expresidente del American College of Pediatricians, criticó el proyecto al sostener que los niños pequeños todavía no pueden comprender plenamente la permanencia del sexo biológico y que los conjuntos podrían confundirlos. Los creadores, por el contrario, presentan el juego como una forma de apoyar a niños trans y de género diverso y de facilitar las conversaciones con terapeutas, docentes o padres.