«To Have and to Hold» — el libro de Horace Griffin sobre el matrimonio igualitario, teología y derechos
Un sacerdote episcopal analiza la evolución del matrimonio y los argumentos teológicos de igualdad.

El 3 de agosto de 2026, la editorial estadounidense Cascade Books, sello de Wipf and Stock Publishers, publicó en inglés la obra To Have and to Hold: Same-Gender Marriage in the Household of God. Escrita por el teólogo y sacerdote episcopal Horace L. Griffin, la investigación ofrece un análisis histórico y teológico de la institución matrimonial en la tradición cristiana, refuta los argumentos doctrinales contrarios a las uniones entre personas del mismo sexo y defiende con rigor el matrimonio igualitario frente al avance del conservadurismo político y judicial en los Estados Unidos.
El autor, el reverendo doctor Horace L. Griffin, es un teólogo afroamericano, sacerdote abiertamente gay de la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos y académico de amplia trayectoria. Es graduado de Morehouse College, posee una maestría en teología por la Universidad de Boston y un doctorado (PhD) por la Universidad de Vanderbilt. Durante más de veintisiete años impartió teología pastoral y estudios religiosos en prestigiosas instituciones estadounidenses, entre ellas The General Theological Seminary de Nueva York y la Pacific School of Religion de Berkeley. En el ámbito eclesial, ejerció como vicario pastoral en la iglesia episcopal de San Lucas en Atlanta y como capellán hospitalario en Tennessee; en la actualidad se desempeña como capellán de la residencia de mayores Canterbury Court en Atlanta. Su influyente monografía de 2006, Their Own Receive Them Not: African American Lesbians and Gays in Black Churches, representó un hito en el estudio de la intersección entre raza, religión y sexualidad, recibiendo el prestigioso Lambda Literary Award.
En esta nueva entrega, Griffin desmonta la falacia fundamentalista sobre la existencia de un «matrimonio bíblico» inmutable y homogéneo. Apoyándose en la exégesis bíblica crítica y la historia social, el autor evidencia que las relaciones conyugales en la Antigüedad diferían sustancialmente de los modelos contemporáneos basados en la igualdad y el consentimiento mutuo. En las sociedades bíblicas, el matrimonio era una institución marcadamente patriarcal donde las mujeres eran consideradas propiedad familiar o conyugal, y coexistían prácticas como la poliginia, el concubinato y los enlaces concertados por interés patrimonial. Griffin establece un paralelismo histórico explícito entre el rechazo eclesiástico actual a las parejas del mismo sexo y los discursos religiosos que durante siglos legitimaron la esclavitud y las leyes de segregación interracial en los Estados Unidos, evidenciando el uso instrumental de versículos descontextualizados para perpetuar estructuras de opresión.
Un eje central del libro es la deconstrucción de los postulados de la ley natural y el literalismo bíblico que habitualmente sustentan la homofobia religiosa. Griffin expone que las prohibiciones veterotestamentarias y neotestamentarias obedecían a inquietudes socioculturales propias de sociedades arcaicas y carecen de aplicabilidad ética hacia parejas del mismo sexo unidas por el amor, la reciprocidad y la fidelidad. A partir de su prolongada labor pastoral con personas LGBTQ+ creyentes y sus familias, describe las graves secuelas del rechazo clerical, al que define como una modalidad de abuso espiritual causante de traumas psicológicos y rupturas afectivas. Frente a ello, Griffin sostiene que la sexualidad y la vivencia del amor son dones de la creación, argumentando que el reconocimiento y la bendición del matrimonio igualitario refuerzan el bienestar comunitario y encarnan los valores evangélicos de misericordia, justicia y dignidad humana.
La obra adquiere una especial trascendencia ante la coyuntura política y legal de los Estados Unidos. Tras la derogación federal del derecho al aborto por la Corte Suprema en 2022, diversos sectores jurídicos conservadores y grupos fundamentalistas han manifestado su intención de revertir el histórico fallo Obergefell v. Hodges (2015), que garantizó el matrimonio igualitario a nivel nacional. En este escenario, la investigación de Horace L. Griffin no solo constituye una sólida contribución teológica, sino también un manifiesto de liberación cristiana. El autor insta a las congregaciones religiosas y a los líderes eclesiásticos a abandonar la tibieza y asumir una defensa activa de los derechos conyugales de las personas homosexuales, reivindicando el matrimonio cristiano como un espacio sagrado de acogida, fidelidad y respeto.






