«Queer en un sentido legal»: cómo la ley de inmigración de EE. UU. excluía a los homosexuales y qué tiene que ver la literatura chicanx

Un estudio en la intersección del derecho y la literatura sobre los migrantes LGBT en los Estados Unidos.

En abril de 2026, la editorial University of Texas Press publicó un libro en inglés del investigador estadounidense José A. de la Garza Valenzuela titulado Queer in a Legal Sense: Brown Citizenship and Other Lawful Fictions (Queer en un sentido legal: ciudadanía marrón y otras ficciones legales). En el contexto de la larga historia de disputas sobre el control fronterizo y la política racial en América del Norte, esta monografía demuestra cómo los documentos legales dieron forma a la historia de la regulación de la sexualidad y la migración, utilizando un lenguaje vago para hacer imposible la existencia legal de los migrantes LGBT.

El autor es profesor asistente en el Departamento de Estudios Latina/Latino (Department of Latina/Latino Studies) de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Sus intereses de investigación se encuentran en la intersección de los estudios literarios y el derecho.

La tesis principal de Valenzuela se construye en torno al concepto de «ficciones legales». Se trata de narrativas que no surgen del texto de las leyes en sí, sino de su interpretación por parte de la policía, los funcionarios y los jueces. El Estado creó mitos convenientes sobre los inmigrantes para justificar deportaciones masivas y borrar experiencias humanas reales.

Por ejemplo, la Ley de Inmigración de 1917 prohibía la entrada de personas con «inferioridad psicopática». En la práctica, esta vaga redacción sirvió como herramienta para excluir a los homosexuales. Valenzuela también analiza casos judiciales emblemáticos, como Boutilier v. INS en 1967. En aquel entonces, la Corte Suprema de EE. UU. ordenó la deportación de un canadiense que había vivido en Estados Unidos durante diez años, equiparando su homosexualidad con un trastorno psicopático.

Para contrarrestar este borrado legal, Valenzuela recurre a la literatura. Analiza las obras de autores chicanx —estadounidenses de ascendencia mexicana, donde la terminación de género neutro «x» enfatiza la inclusividad—. El investigador se centra en los textos de escritores homosexuales: John Rechy, Arturo Islas, Rigoberto González, Michael Nava y Jaime Cortez.

Las obras de estos autores se examinan junto con los precedentes legales y las leyes que determinan el acceso a la ciudadanía estadounidense. Según Valenzuela, la ley de inmigración a menudo se basa en escenarios heteronormativos, lo que hace invisible la experiencia específica de los migrantes LGBT. Son precisamente las novelas semiautobiográficas chicanx las que devuelven la voz a aquellos cuya historia en los archivos oficiales se reduce meramente a registros de arrestos y decisiones judiciales. La literatura en este caso ayuda a revelar los mecanismos ocultos de la regulación legal, exponiendo la violencia del sistema legal estadounidense y lo absurdo de sus exigencias.

La comunidad profesional ha elogiado mucho este trabajo: en las reseñas académicas, el libro se describe como «teóricamente sofisticado, metodológicamente innovador y éticamente sólido». Los críticos destacan la brillante argumentación y enfatizan que Valenzuela ha reunido un canon literario crucial de la comunidad LGBT chicanx. Este estudio ofrece una nueva perspectiva sobre cómo las leyes destruyeron las vidas de las personas marginadas.