«La batalla por el cuerpo» — el libro de Siobhan Guerrero sobre transfeminismo, política y corporalidad
Una bióloga y filósofa analiza la ofensiva antitrans y plantea una mirada transfeminista.

En agosto de 2026, la editorial española Bellaterra Edicions publicó dentro de su Serie General Universitaria el libro La batalla por el cuerpo: Transfeminismo, política y realidad. La monografía de la investigadora, bióloga y filósofa de la ciencia mexicana Siobhan Guerrero (Siobhan Guerrero Mc Manus) analiza cómo las vidas y los cuerpos trans se han situado en el epicentro de las guerras culturales contemporáneas, examina críticamente las retóricas antigénero y plantea una propuesta transfeminista frente al avance global de las fuerzas reaccionarias.
La autora, Siobhan Guerrero, es una mujer trans, investigadora titular en el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Cursó la licenciatura en Biología en la Facultad de Ciencias y posteriormente obtuvo los grados de maestría y doctorado en Filosofía de la Ciencia en la misma universidad. Es cofundadora del Laboratorio Nacional Diversidades, integra el comité editorial de la revista Debate Feminista y fue reconocida con el Premio de Investigación en Humanidades de la Academia Mexicana de Ciencias en 2020 y la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en 2018. Entre sus publicaciones previas destaca su participación en el libro colectivo Alianzas rebeldes: Un feminismo más allá de la identidad (2021).
El eje central de la obra examina la confluencia entre corrientes políticas dispares, desde el neoconservadurismo y el integrismo religioso hasta sectores del feminismo radical transexcluyente. Guerrero disecciona cómo estos discursos coinciden en retratar la autodeterminación de género como un peligro inminente para la institución familiar, la infancia, los derechos de las mujeres y la cohesión social. Apoyándose en su sólida formación en biología y filosofía de la ciencia, la autora desmonta las trampas del determinismo biológico y el supuesto «sentido común», evidenciando que estas narrativas instrumentalizan el miedo para reactivar viejos estigmas y construir a las personas trans como amenazas que deben ser vigiladas, corregidas o excluidas.
Guerrero argumenta que el debate trasciende con creces las querellas lingüísticas o conceptuales: lo que se dirime es qué cuerpos merecen reconocimiento y amparo legal, y quiénes tienen derecho a vivir con plena dignidad. Desde una perspectiva transfeminista y decolonial, la obra expone cómo la imposición de una matriz binaria rígida ha funcionado históricamente como un dispositivo colonial y patriarcal de domesticación de los cuerpos. Frente a las lecturas cosificadoras de la corporalidad, la autora defiende el cuerpo como un territorio vivo de autonomía, vulnerabilidad y devenir, permanentemente atravesado por las relaciones de poder.
En la parte final del libro, Guerrero exhorta a desmontar las dinámicas de sospecha punitiva y fractura entre las luchas emancipatorias. La autora propone recomponer el tejido comunitario a través de alianzas transversales, la solidaridad compartida y una ética del cuidado mutuo. Lejos de constituir una amenaza para las reivindicaciones de otros colectivos vulnerados, los derechos y la autonomía de las personas trans son reivindicados como una dimensión inalienable de cualquier proyecto de emancipación colectiva y de defensa irrenunciable de la libertad humana.






