Nacido de nuevo queer: el libro de William Stell sobre el activismo gay entre los cristianos evangélicos
El libro del historiador de la religión William Stell sobre la historia del activismo LGBT entre los evangélicos estadounidenses en los años 1970 y 1980 y la construcción de una mayoría homofóbica.

En mayo de 2026, la editorial Princeton University Press publicó en inglés el libro “Nacido de nuevo queer” (Born Again Queer: A History of Evangelical Gay Activism and the Making of Antigay Christianity). Su autor es William Stell, historiador e investigador religioso estadounidense con un doctorado de la Universidad de Princeton.
El libro refuta la percepción común de que una postura antihomosexual siempre ha sido una característica inherente e inmutable del cristianismo evangélico en los Estados Unidos. Basándose en investigaciones de archivo y entrevistas, el autor cuenta la historia de una red de activistas LGBT en los años 1970 y 1980 que intentaron hacer que las iglesias evangélicas fueran más inclusivas para los creyentes homosexuales.
El autor se centra en el trabajo de cuatro figuras clave de este movimiento. Entre ellos se encuentran Troy Perry, quien fundó la Iglesia de la Comunidad Metropolitana, amigable con LGBT, en 1968; Ralph Blair, fundador de la organización Evangelicals Concerned; y Letha Scanzoni y Virginia Mollenkott, autoras del influyente libro de 1978 “¿Es el homosexual mi prójimo?” (Is the Homosexual My Neighbor?).
William Stell analiza detalladamente la retórica evangélica de la época, incluidas las publicaciones de la revista Christianity Today, que comenzaron a condenar activamente la homosexualidad en las décadas de 1960 y 1970. El investigador muestra que la mayoría conservadora se basaba en la lectura selectiva de palabras aisladas de la Biblia, convirtiéndolas en eslóganes inequívocos.
Este estudio histórico es importante para comprender cómo se formaron las políticas contra los homosexuales modernas en los círculos religiosos estadounidenses. El libro demuestra que hubo debates complejos e intensos dentro del movimiento evangélico, y que la homofobia se construyó gradualmente y no era el único camino posible de desarrollo para la iglesia.